
En la industria del transporte vertical, la inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser un concepto teórico a convertirse en una herramienta aplicada en sistemas reales. Sin embargo, su alcance suele interpretarse de forma incorrecta, generando expectativas poco realistas sobre el funcionamiento de los ascensores modernos.
La realidad técnica es clara: la inteligencia artificial no sustituye los sistemas tradicionales de control y seguridad, sino que se integra como una capa adicional de análisis y optimización, apoyando la operación, el mantenimiento y la eficiencia del sistema.
Comprender esta diferencia es clave para valorar correctamente el verdadero aporte de la IA en los elevadores actuales.
El control del ascensor sigue siendo electrónico y certificado
El movimiento y la seguridad de un ascensor continúan dependiendo de sistemas electrónicos convencionales, diseñados para cumplir con normativas estrictas y garantizar un comportamiento predecible.
Entre estos sistemas se encuentran:
- controladores industriales certificados
- variadores de frecuencia
- sensores de posición, velocidad y puertas
- circuitos de seguridad redundantes
- lógica determinística validada bajo normas como EN 81 y ASME A17
Estos elementos son los responsables directos del arranque, la detención, el frenado y la activación de los dispositivos de seguridad. Por razones técnicas y normativas, la inteligencia artificial no interviene en esta capa crítica del ascensor.
Entonces, ¿dónde se aplica realmente la inteligencia artificial?
La IA se integra en niveles superiores del sistema, fuera del lazo de seguridad. Su función principal es analizar la información que el ascensor ya genera durante su operación, no ejecutar movimientos ni tomar decisiones críticas en tiempo real.
En términos simples:
el ascensor opera con control electrónico tradicional, mientras que la inteligencia artificial observa, analiza y aprende a partir de los datos.
IA en la gestión del tráfico y el despacho por destino
Desde hace décadas, los ascensores utilizan sistemas de control de grupo y despacho por destino para gestionar el tráfico en edificios de alta demanda. Estos sistemas se basaban en algoritmos matemáticos predefinidos para reducir tiempos de espera y mejorar la eficiencia.
La incorporación de inteligencia artificial permite que estos sistemas evolucionen mediante:
- análisis continuo de patrones reales de uso del edificio
- adaptación dinámica a cambios en horarios y flujos de personas
- optimización progresiva del reparto de cabinas
- mejor equilibrio entre confort del usuario, tiempo de espera y consumo energético
La IA no reemplaza el despacho por destino, sino que lo hace más flexible y ajustado al comportamiento real del edificio.
IA aplicada al mantenimiento predictivo
Uno de los campos donde la inteligencia artificial ha demostrado mayor valor en el transporte vertical es el mantenimiento basado en condición.
Los ascensores modernos generan una gran cantidad de información operativa, como:
- número de viajes
- ciclos de apertura y cierre de puertas
- tiempos de operación
- niveles de vibración
- corrientes eléctricas
- registros de eventos y fallas
Mediante el análisis de estos datos, la IA permite:
- detectar desviaciones respecto al comportamiento normal del equipo
- identificar desgaste progresivo de componentes
- anticipar fallas antes de que provoquen una parada
Este enfoque reduce las interrupciones imprevistas, mejora la disponibilidad del ascensor y permite una planificación más eficiente de las intervenciones técnicas.
Diagnóstico remoto y análisis de flotas
En instalaciones con múltiples ascensores o en redes de equipos distribuidos, la inteligencia artificial facilita una visión global del desempeño del sistema.
Gracias al análisis comparativo de datos, es posible:
- identificar equipos con comportamiento anómalo
- priorizar acciones de mantenimiento
- optimizar la gestión de recursos técnicos
- tomar decisiones basadas en información objetiva
La IA no sustituye al personal especializado, pero mejora significativamente la calidad de la toma de decisiones técnicas.
Optimización energética y edificios inteligentes
La eficiencia energética es otro ámbito donde la inteligencia artificial aporta beneficios concretos. Al analizar patrones de uso y operación, la IA contribuye a:
- reducir recorridos innecesarios
- optimizar aceleraciones y paradas
- mejorar el rendimiento energético global del sistema
Además, la conectividad permite integrar los ascensores con sistemas de gestión de edificios (BMS), reforzando su papel dentro de los edificios inteligentes.
Lo que la inteligencia artificial no hace en un ascensor
Para evitar confusiones, es importante aclarar que la IA:
- no controla frenos ni dispositivos de seguridad
- no reemplaza la lógica certificada del ascensor
- no toma decisiones críticas de operación en tiempo real
Su función es analítica, predictiva y de apoyo, no operativa ni crítica.
La inteligencia artificial en la industria del transporte vertical no representa una ruptura tecnológica, sino una evolución natural de los sistemas electrónicos avanzados que ya forman parte de los ascensores modernos.
Su verdadero valor se encuentra en el análisis de datos, la optimización del tráfico, el mantenimiento predictivo y la mejora de la eficiencia operativa, siempre respetando la separación entre los sistemas críticos de seguridad y las capas de análisis avanzado.
Este enfoque permite contar con ascensores más confiables, eficientes y alineados con las necesidades actuales de los edificios y sus usuarios.
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